Está corriendo el rumor que la fuerza pública podría aprovechar el momento en que los integrantes de los campamentos instalados en el corredor de Reforma abandonen temporalmente estos, para marchar hacia San Lázaro a una manifestación pacífica. La paranoía sube al máximo nivel, y ya se han creado comisiones, para vigilar que nadie destroce los campamentos, mientras no hay casi nadie.

Por supuesto, han dejado en claro que, no caerán en provocaciones con quien sea, y no darán pretextos para una intervención policíaca —pero, al final del día, muchos consideran que ya tienen uno muy bueno—. Veremos que pasa en el transcurso del día de mañana.