
Un edificio que pocos saben que tiene en su interior es el que esta exactamente en la calle de Tacuba, frente al MUNAL y merece un post aparte, estoy hablando del Palacio de Minería.
El Palacio de Minería constituye la obra maestra del neoclasicismo en América. Planeado y construido de 1797 a 1813 por el escultor y arquitecto valenciano Manuel Tolsá —si, el mismo del Caballito «original» que está exactamente frente al Palacio de Minería y del MUNAL, ahora conocida esa zona como la Plaza Manuel Tolsá— para albergar al Real Seminario de Minería, a fin de formar académicos especialistas en la explotación de minas.
Este majestuoso edificio no es más que un monumento de elegancia de formas y exactitud de proporciones en el que se conjugan luz, espacio y funcionalidad, y ojo, es una de las construcciones más relevantes dentro de la arquitectura mexicana.
Por si fuera poco, el Palacio de Minería forma parte del patrimonio artístico y cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y se encuentra bajo el resguardo de la Facultad de Ingeniería.
Lo primero que nos recibe al llegar y traspasar su imponente reja, son 3 meteoritos que cayeron a tierra en suelo mexicano con sus datos de fecha y lugar de descenso.

Ya en el interior, aloja a diferentes instancias de la propia Facultad como la División de Educación Continua (DECFI), el Acervo Histórico, el Centro de Información y Documentación “Ing. Bruno Mascanzoni”, áreas administrativas, y diferentes agrupaciones gremiales, entre las que se encuentran la de ex-alumnos de la Facultad de Ingeniería (SEFI) —son famosas las comidas de ex-alumnos de Ingeniería que ahí se llevan acabo cada año—, el Colegio de Ingenieros Petroleros de México y la Academia Mexicana de Ingeniería.
Forma parte del Palacio la extraordinaria Antigua Capilla, cuenta con el Salón de Actos, el Salón del Rector, el Salón del Director, la Galería de Rectores y la Biblioteca. Al mas puro estilo escolar o mejor dicho, universitario de otro momento.
Se conservan en algunos de estos salones, ejemplos de magnífica pintura mural —principalmente del siglo XIX—, pero lo que llama la atención es el recientemente creado Museo de homenaje a Manuel Tolsá en el que es posible contemplar obras del artista valenciano y de personajes de su época.
El paseo no estaría completo si en verdad no visita alguno — al menos 3— de los cinco patios internos con que los cuenta el Palacio de Minería; el principal en dos cuerpos, enmarcado con arcos, bellas pilastras y singulares columnas, da acceso a una señorial escalera, por ello mismo, se puede uno imaginar que al conocer estos recintos, se encuentra uno aprendiendo a Vivir México.

